Primera entrega de Informes Individuales: ¿qué esperar?

24 / jun / 2017

El próximo 30 de junio, de acuerdo con las modificaciones introducidas en la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación, tendrá lugar un evento que representa un hito en la fiscalización superior en nuestro país: la primera entrega de informes individuales ala Cámara de Diputados, a través de su Comisión de Vigilancia.

Hasta antes de la reforma de 2016, por disposiciones legales, los resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública eran dados a conocer catorce meses después del cierre del año fiscal revisado, lo que ocasionaba constantes cuestionamientos de los propios legisladores, y de otros sectores, respecto al retraso considerable de la emisión de las observaciones y recomendaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), sobre todo, a la luz de no llegar a tiempo para servir como referencia para los debates sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación.

El nuevo mecanismo está basado en la consideración de que la labor fiscalizadora puede tener más utilidad para sus usuarios si la presentación de los resultados se segmenta en varios momentos a lo largo del año; esto permitirá el establecimiento de una dinámica distinta, caracterizada por una mayor oportunidad y, por consiguiente, la posibilidad de que los insumos generados por la auditoría gubernamental incrementen su relevancia en la labor legislativa.

Se prevé que los informes individuales —que corresponden a cada auditoría realizada— sean presentados en tres entregas: en los meses de junio y octubre, así como el 20 de febrero del año siguiente; en esta última fecha los informes individuales restantes se acompañarán, como quedó consignado en la Ley, de un Informe General Ejecutivo.

De esta manera, el concepto que se utilizaba previamente, el “Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública”, y que agrupaba a la totalidad de las revisiones practicadas a un año fiscal determinado, fue transformado, a fin de subrayar el peso que puede tener una revisión en particular para referencia del Poder Legislativo y otros grupos de interés.

Tal y como se ha realizado hasta ahora, en los informes individuales se dará cuenta de las observaciones, recomendaciones y acciones que se deriven de las revisiones practicadas. Cabe aclarar que, con la notificación del respectivo Informe Individual a las entidades auditadas, por parte de la ASF, quedarán formalmente promovidas y notificadas las acciones y recomendaciones a las que haya habido lugar. Esto es importante, puesto que permite acelerar los tiempos para la solventación de los hallazgos o el inicio de las acciones subsecuentes, como podrían ser el comienzo de los procedimientos resarcitorios.

Poco a poco, los mecanismos previstos para la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, incluyendo las modificaciones al proceso de fiscalización superior, van tomando su lugar. Estas disposiciones obligan a todas las instituciones involucradas a introducir modificaciones en sus rutinas administrativas, pero sobre todo, en el enfoque de sus actividades dentro del marco de un contexto más complejo y en el cual se han fijado grandes expectativas.

En aquellos temas de la competencia de la ASF, mantendremos nuestro compromiso de suministrar a los legisladores, la ciudadanía y los medios de comunicación, información objetiva y confiable respecto a la gestión de los recursos públicos; componente central para la mejora administrativa y el diseño de medidas preventivas en materia de la lucha contra la comisión de actos irregulares o contrarios al interés general.


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Fiscalización de la Cuenta Pública 2016

06 / jun / 2017

Más información en http://www.asf.gob.mx/Publication/29_Elaboracion_del_Programa_Anual_de_Auditorias



¿Qué discutir en el Sistema Nacional Anticorrupción?

25 / may / 2017

Poco a poco, los distintos componentes del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) comienzan a integrarse; en esta semana, por ejemplo, se llevaron a cabo las entrevistas para los aspirantes a ocupar el puesto de secretario técnico, cuyo nombramiento en los próximos días será de capital importancia para seguir avanzando en esta etapa de creación institucional. En este contexto, en la Auditoría Superior de la Federación llevamos a cabo un proceso de reflexión y análisis respecto a las distintas temáticas que podrían ser de especial relevancia para su discusión en el seno del SNA y que, de considerarse adecuado, sirvieran como insumo para la integración de su Plan de Trabajo.

Concentrar los esfuerzos de una instancia organizativa de la magnitud del SNA en personajes específicos sería, desde nuestro punto de vista, desvirtuar la filosofía que subyace a esta importante iniciativa. Como parte del nuevo esquema de rendición de cuentas, se prevén sanciones severas para infractores, pero su acento recae en la eliminación de los factores que permiten la comisión de este tipo de actos. Abordar estos elementos, desde una óptica transversal y que atienda a los tópicos de naturaleza estructural o los riesgos que enfrentan las distintas entidades que forman parte del aparato gubernamental, debe ser la prioridad del SNA, y para hacerlo necesita de información estratégica que le permita proponer políticas y exhortos que tengan un impacto real en cuanto al abatimiento de las causas de la corrupción, en vez de concentrarse en sus efectos. Con este objetivo en mente, la ASF propondrá una serie de temas específicos que podrían agruparse en cuatro categorías.

La primera tiene que ver con aquellas circunstancias que, al estar tan profundamente enraizadas en la cultura administrativa de distintos entes gubernamentales, sientan las bases para que quienes rinden sus servicios en ellos adopten a la corrupción como un factor más en la conducción de su trabajo. Se refieren a incentivos, intereses, marco de integridad, inercias operativas, colusión con intereses privados, limitantes profesionales, opacidad, discrecionalidad, entre otros.

El segundo grupo está centrado en torno a las acciones que se pueden tomar para actuar de manera preventiva ante la corrupción; reúne a los asuntos a tomarse en cuenta para generar un ambiente de control en el interior de toda institución pública, a fin de minimizar la probabilidad de que se materialice una acción al margen de la legalidad y el interés público. Esto incluye un levantamiento, a nivel nacional, de los principales riesgos que enfrentan las instancias gubernamentales.

En tercer lugar, podemos afirmar que el propio SNA no está exento de la posibilidad de ver afectada su gestión por distintos tipos de riesgos; al ser una instancia que debe predicar con el ejemplo y generar confianza en la opinión pública, es preciso tener bajo estricta supervisión los aspectos operativos del SNA vinculados con el cumplimiento de su mandato constitucional. Finalmente, como resultado de la labor fiscalizadora que realiza la ASF, se han detectado distintas cuestiones en la administración pública que representan factores de riesgo para generar corrupción; en nuestros informes a la Cámara de Diputados hemos sido especialmente insistentes acerca de la necesidad de aplicar medidas para revertir estas tendencias.

La ASF busca llevar a la agenda del SNA temas que abarquen los distintos ángulos y variables que explican la prevalencia del fenómeno de la corrupción. Desde nuestra perspectiva estos asuntos deben incorporar las prioridades en el ánimo social -identificables por distintos medios-. Adicionalmente, debemos evitar ser presa de lo políticamente correcto. Nuestra efectividad debe sustentarse en un análisis técnico y objetivo.


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